Consejos para cuando el niño comienza a comer solo

Los niños empiezan y aprenden a comer solos en el período de edad comprendido entre 1 y 3 años.

En esta etapa de su vida, los pequeños deben aprender a comer de una forma saludable gracias a los padres y a los profesionales que atienden en los comedores escolares. Un buen aprendizaje les llevará a comer bien en un futuro y a llevar una dieta saludable, lo cual repercutirá en su salud y en un correcto crecimiento y desarrollo.

¿Por qué es importante este período que va desde 1 a 3 años?

En este período de edad, es cuando el niño empieza a introducir variedad en su dieta. Pasamos de las papillas y purés a introducir nuevos elementos sólidos, nuevos gustos, y los pequeños empiezan adistinguir entre dulce y salado, ácido y amargo…

Es nuestra obligación que en dicho cambio de dieta, sepamos mantener el equilibrio que propiciará un ritmo de crecimiento adecuado.

Recordemos que la imaginación, cuando les preparemos y presentemos los platos, será importante para su aceptación.

¿Qué cambios se suceden en este período de tiempo?

Un progreso en las capacidades motoras y psíquicas que hacen que el niño empiece a independizarse de la madre y exija nuevos retos.

Completa los dientes de leche que, normalmente, tendrían que estar listos a la edad de dos años y medio.

Asimismo, se produce una ralentización del ritmo de crecimiento.

¿A qué nos lleva el progreso en las capacidades motoras?

Por un lado perfecciona la capacidad manual del pequeño, al permitirle coger los alimentos con las manos y llevárselos a la boca. Aprenderá a coger una cuchara o un tenedor y a comer solo, incluso un plato de puré. Debemos intentar que coma solo y que cada vez sea más autosuficiente. A los 3 años debe tener un manejo correcto del tenedor y de la cuchara.

También será capaz de beber de un vaso de manera autónoma.

¿En qué se refleja el progreso de sus capacidades psíquicas?

En un primer momento, y sobre los 18 meses, en la negación como respuesta a todo aquello que le ofrezcamos, le guste o no.

Empiezan a tener preferencias por determinados alimentos, rechazando otros.

Imitan a los mayores como método de aprendizaje, por lo que será importante que los adultos o hermanos mayores tengan unos buenos hábitos, tanto de alimentación como de correcto uso de los utensilios de comida.

Nos pedirán alimentos que no estén en su plato y sí en el nuestro. Es bueno, en estos casos, que les demos a probar lo que nos piden para ir aumentando su arco alimenticio.

Desarrollarán el habla, con lo cual aprenderán el nombre de los alimentos que toman, los que les gustan o los que no.

Tengamos presente que es conveniente mantener un buen orden en las comidas, sentarnos tranquilamente toda la familia, si es posible, a la hora de comer o como mínimo los miembros que estemos en casa. No debemos tener prisa a la hora de comer ya que los pequeños deben aprender a masticar bien la comida y a tomarse esos momentos en familia como agradables y divertidos.