Recetas de cocina con calcio para los niños

¿Sabías que el calcio es el mineral responsable de mantener nuestros dientes y huesos en las mejores condiciones?
Pero no solo eso, además es necesario para la coagulación de la sangre, para la contracción muscular o para la absorción de la vitamina B12 que es importante para producir células sanguíneas saludables y mantener en buen estado nuestro sistema nervioso.

Las cantidades recomendables de calcio en adultos oscilan entre 800 y 1200 mg diarios; en los niños estas cifras variarán según la edad; no obstante, entre los 6 meses y los dieciocho años necesitarán entre 200 mg por día y 1.300 mg por día.

Los alimentos ricos en calcio son: la leche de vaca y sus derivados como el yogur o el queso; pescados y mariscos; vegetales de hoja verde; legumbres; soja; aceite de girasol; frutos secos; huevos; frutas y agua.

A continuación, estas sencillas recetas ricas en calcio, son ideales para los niños y pueden ayudarte eficazmente a contribuir a su bienestar integral, además verás que hemos escogido recetas de fácil y rápida realización.

Lentejas con verdura de temporada cocinadas en olla a presión
Esta demostrado que las lentejas son una fuente importante de nutrientes para nuestro organismo, ayudan a los niños en su desarrollo y aportan gran cantidad de elementos fundamentales, entre ellos encontramos el Calcio, el hierro, la vitamina B, magnesio, fosforo y no olvidemos que también nos aportan fibra e hidratos de carbono. Si ello lo acompañamos con unas verduras variadas del tiempo aún reforzamos dichos componentes y le damos un toque de sabor diferencial cada vez que las realizamos.

Aún más, si nuestros hijos se quejan de que somos monótonos en su gusto, siempre podemos añadirles un poco de chorizo o carne magra para darles un toque distinto.

Su preparación es muy sencilla, seleccionamos la verdura que añadiremos al plato, la cortamos en dados pequeños y las depositamos en la olla, colocamos un puñado de lentejas por cada uno de los comensales, añadimos agua, sal y si queremos una pizca de pimienta blanca ( que podríamos sustituir por una ramita de tomillo, de laurel o lo que tengamos en casa en ese momento). Tapamos la olla a presión y la ponemos al fuego 20 minutos. Te aseguramos que será un éxito.

Espárragos verdes a la plancha, gratinados con queso
Colocas en la plancha los espárragos verdes previamente lavados. A continuación, añades un chorrito de aceite y una pizca de sal. Cuando estén hechos, colocas encima una cantidad de queso mozzarella y emmental al gusto, y lo pones en el microondas para gratinar.

Crema de garbanzos con verduras
Pones en un recipiente a hervir garbanzos, dos dientes de ajos, 1 patata, 1 calabacín, 1 pimiento verde y espinacas. Añades sal y un poco de aceite. Cuando esté listo bates el contenido con la batidora. Puedes servirlo acompañado de almendras troceadas muy pequeñas.

Puré de calabacín con queso
Te parecerá un plato muy básico, pero estamos seguros que te sacará de un apuro en más de una ocasión. Este plato aporta los beneficios de la verdura, y además proporciona un suplemento de calcio debido al queso que le añadimos.

Lavamos y cortamos el calabacín a rebanadas, lo colocamos en una olla y lo cubrimos justo de agua, le añadimos sal y lo dejamos hervir 15 minutos. ( calcularemos la cantidad de calabacín en base a los comensales).

Una vez retirado del fuego y en la propia olla, le podemos añadir o bien una porción de quesito por persona o si tenemos queso rallado un par de cucharas por persona.

Con la batidora trituramos el contenido de la olla dejándolo lo más suave que podamos y ya podemos servirlo a la mesa; en verano podemos prepararlo por la mañana y servirlo frio a la hora de comer.

Por cierto, si no tienes suficiente calabacín, puedes complementarlo con unas zanahorias, con calabaza, con un par de patatas, una cebolla, brócoli, hasta que tengas la medida para poder servir un plato a toda la familia. Es una receta ideal para dar salida a todas esas piezas de verdura que se van quedando en la nevera.

Tortilla de gambas
Colocas en un recipiente unos 150 grs. de gamba pelada. A continuación, añades 3 huevos previamente batidos y una pizca de sal. Colocas en la sartén 1 cucharada pequeña de aceite de oliva y cuando esté suficientemente caliente, viertes el huevo batido con las gambas. Lo cocinas a fuego moderado y según va cuajando, le das la vuelta.

Batido de naranja con frambuesa
Estamos en verano y hace calor, tenemos la solución para un postre ideal y fresco.
Colocas en la licuadora una naranja pelada y un puñado de frambuesas. Un poco de azúcar y ¼ litro de leche. Lo bates muy bien y puedes servirlo con unos cubitos de hielo.