Recojo al niño en el colegio, ¿qué llevo para merendar?

No somos ni los primeros, ni seremos los últimos que minutos antes de recoger a nuestro niño o niños en el colegio, nos damos cuenta que no hemos pensado en la merienda.

En ocasiones no tenemos tiempo para nosotros ni para nuestros hijos. Sustituimos en muchas ocasiones la dieta pobre en grasas y rica en nutrientes esenciales, por la comida rápida constituida por alimentos con bajo contenido nutritivo, ricos en sal o azúcar industrial y repletos de grasas saturadas.

¡Es el momento de parar! Lo dicen los estudios. Aproximadamente un 18% de los niños en España tiene sobrepeso. Debemos decir adiós a la bollería industrial y a productos elaborados con altas cantidades de azucares y grasas.

¡Tomémonos tiempo para regalar salud! Empecemos a renunciar a lo rápido, fácil y a lo elaborado en favor de algo más simple y saludable.

Para las meriendas de los niños, y normalmente por falta de tiempo, es habitual recurrir a los bollos industriales, las galletas, los bocadillos de embutidos o a los zumos envasados… pero debemos trabajar para cambiar estos hábitos perjudiciales por unos más nobles, donde los productos nutritivos vuelvan a cobrar relevancia.

Te proponemos seis ideas para mejorar las meriendas de tus hijos, y que puedes ir combinando. Seis pautas para mejorar las meriendas de nuestros hijos, ¿qué te parecen estos ejemplos?…

Pan integral con semillas
Es preferible un buen panecillo de pan integral con aceite de oliva que un bollo industrial, en el supuesto que nos hubiéramos olvidado completamente de la merienda, es preferible pasar por una panadería que por un supermercado. Si pudiéramos combinarlo con una pieza de fruta, ideal..

Frutas de temporada
Es muy saludable una pieza de fruta o varias combinadas en trozos o en batido con leche o agua. Podemos añadir unos cereales con miel que aportarán más consistencia a la merienda.

Bocadillos
Si deseamos que nuestros hijos coman bocadillos, hagámoslos con tomate y lechuga, añadiendo por ejemplo, huevo duro, jamón o, simplemente, con queso fresco bajo en grasas. Es preferible el pan integral al de molde industrial.

Frutos secos y semillas
Podemos llevar frutos secos naturales sin tostar, sin sal y por supuesto no fritos. Existen muchos tipos: desde las nueces o avellanas, hasta las pipas de calabaza o de girasol. Sería fabuloso acompañarlo con un vaso de leche.

Leche vegetal
Beber un buen vaso de leche vegetal o realizar un apetitoso batido con frutas, es una merienda formidable para el verano. Si el niño es reacio a la leche sola, dicen los pediatras que puede acompañarse con cacao en polvo.

Yogur natural con cereales integrales o yogur con trozos de frutas
El yogur solo, con miel o mezclado con cereales integrales, constituye una buena opción. También podemos utilizar el yogurt como complemento en cualquiera de las cuatro primeras propuestas.

Todas estas posibles combinaciones son fáciles de realizar y pueden ayudarnos a solventar las necesidades alimenticias básicas de nuestros pequeños y, a la vez, potenciar su buen desarrollo y equilibro energético, básicos para una buena salud.