Trucos para enseñar al niño a masticar

¿Tienes un hijo que se inicia en el proceso de matiscar y le cuesta? ¿No sabes qué hacer?
Recuerda que, durante los primeros años, todo es nuevo para él y tú has de armarte de valor y de mucha paciencia para enseñarle los cometidos básicos que le servirán a lo largo de su vida.

Como sabes, la masticación es importante ya que sin ella no se puede hacer bien la digestión.
La saliva juega un papel fundamental: envuelve a los alimentos para facilitar la deglución y la digestión y, por supuesto, masticar correctamente forma una parte escencial de este proceso. Hay texturas y sabores nuevos; todo es una nueva aventura y como madre, deberás conducir a tu hijo en esa fundamental etapa de su desarrollo y crecimiento.

No todo será fácil en este tránsito, y por ser algo novedoso, a veces pueden ejercer resistencia como un modo de reafirmarse. Por ello aquí te dejo algunos trucos que pueden servirte de ayuda:

Si es de los que se resiste, antes de comer, puedes mostrarle los alimentos en forma de juguete. Puedes comprar en la juguetería todo tipo de verduras y frutas, pollo o carne; existen muchos tipos, los más comunes son los de plástico. No solo estará jugando y tocando formas diversas, sino que aprenderá a conocer los alimentos principales que va a comer, y de este modo los cogeré con más interés.

Una segunda opción puede ser ayudarle a reconocer los alimentos jugando a la gallinita ciega. Pones en una cucharita un poco de cada plato que le presentarás y juegas con a que reconozca los olores tapándole los ojos. De este modo, se despertará en él una terrible curiosidad y cuando menos te lo esperes, estará deseando probar ese olor que le has acercado.

Una manera muy divertida también puede ser recurrir a dar paseos por el parque, alguno cercano a tu domicilio donde puede ver a otros niños, y llevarte su desayuno o su almuerzo para dárselo al aire libre. Siempre que no haga mucho calor ni mucho frío, el sol y el aire acompañado de niños que juegan a su alrededor, puede servirle de distracción para comer sin poner excesiva preocupación por lo que come.

Por otra parte, recuerda no estancarte en los gustos de siempre; eso a la larga, puede ser improductivo puesto que, si se acostumbran excesivamente a unos pocos gustos y olores, te costará más introducir variedad, que es indispensable para una dieta adecuada y nutritiva.